Bienvenidos a Ataraxia

  Tras el fallido proyecto bloguero de 2007, por abandono, y viendo que ahora tengo mucho más tiempo libre que en mi etapa universitaria, he decidido resucitar este bonito proyecto sobre crítica y opinión sociopolítica y divulgación musical, dando especial protagonismo a mi género musical favorito, el rock progresivo.

sábado, 12 de junio de 2010

Operación Mente Criminal

Esta es la segunda entrada y ya alguno puede que tenga motivos para decirme: tío, se te ve demasiado el plumero, dos entradas de dos con presencia de bandas contestatarias y con discos con mensaje crítico a corrientes de pensamiento conservadoras, claramente impuestas en los tiempos que corren. Pues sí, se me ve el plumero, es algo que no puedo ocultar y estaría perdiendo el tiempo al intentar disimularlo.

Si en la primera entrada Banco del Mutuo Soccorso “desmontaban” (con 40 años de adelanto) las teorías creacionistas que se expanden tan rápidamente en el semillero de especulación del imperio, en esta segunda entrada vamos a dar reflejo a una realidad que ya existía hace 22 años y a la que no es que no se haya puesto solución, sino que la misma se va agravando más y más: “El influjo de los medios de comunicación en la sociedad y el control de las corrientes de pensamiento”.

Antes de analizar un poco la biografía y obra de la banda que nos ocupa, me gustaría hacer una reflexión. Si de algo solemos pecar los seguidores de la música, o del arte en general, es que solemos encumbrar y bajar del trono a artistas en un abrir y cerrar de ojos, muchas veces sin atenernos a razones verdaderamente defendibles. Por todos es sabido que en la actualidad los reyes del rock/metal progresivo son Dream Theater, eso es indiscutible y no es mi intención rebatirlo pues yo también lo pienso. Sin embargo, muchos de los que tienen sueños húmedos si se escuchan el Scenes from a Memory antes de irse a dormir, no saben que 10 años antes la banda de la que quiero hablaros grabó un disco mucho más impactante que el Scenes en la escena del momento, y sobre todo, no saben que éste disco del que hablo es probablemente la fuente de inspiración para la banda de Petrucci, Portnoy y compañía. Obviamente a la hora de valorar ambos discos debemos tener muy en cuenta las características de la época y de la escena musical progresiva, ya que grabar un disco como SFAM fue mucho menos arriesgado en el año 1999 que grabar esta otra obra maestra en 1988, época en la que el Glam y el proto-grunge lo acaparaba todo, y más si pretendemos hablar de una banda oriunda de Seattle. No pretendo establecer una comparación entre ambos discos y que la gente se rasgue las vestiduras ante lo que estoy diciendo, lo que pretendo es que nadie se olvide de que discos como Train of Thought o el propio Scenes from a Memory probablemente no habrían existido si no llega a ser por este legendario OPERATION: MINDCRIME.

Queensrÿche: Unos adelantados a su tiempo.


La escena progresiva en Estados Unidos a comienzos de los 80 era casi inexistente, acababa de pasar la oleada setentera británica y el incipiente Heavy Metal lo acaparaba todo. Solamente Rush, banda que me tengo que empollar en breve, tenía un papel verdaderamente importante, pero desde tierras canadienses.

Si alguien nos pregunta sobre Seattle y qué conocemos de la ciudad, la mayoría de la gente, yo me incluyo, solamente podrá responder tres cosas: Los Seattle Supersonics, el grunge y los movimientos antiglobalización.  Las dos primeras cosas, el equipo de basket y el estilo musical tuvieron su momento de esplendor en los años 90, mientras que el movimiento antiglobalización ha acabado teniendo verdadera relevancia unos años después. Pero y qué sucedía en Seattle una década antes? Mmmm, difícil pregunta, alguien lo sabe? Bueno, pues tirando de wikipedia vemos que en Seattle básicamente lo que se hacía era construir aviones Boeing y pasar un frío del demonio.

En otro orden de cosas más interesantes para  nosotros, a principios de los 80 un grupo de seguidores del Heavy Metal y de Genesis, formaron un grupo con el que grabaron una maqueta llamada “Queen of the Reich”, la que hicieron circular por la escena underground de Seattle. Esta primera grabación tuvo bastante éxito y acabó suponiendo la firma de un contrato con la todopoderosa EMI para estos chavales, encabezados por Geoff Tate, a la postre uno de los mejores cantantes de los últimos 30 años, y por Chris de Garmo, gran guitarrista y principal compositor de la banda. En los primeros pasos de la banda el Heavy Metal era la tónica dominante, pero contaban con un hecho diferenciador que los separaba del resto de grupos del género, unas letras con intensa crítica social y descriptivas de la situación de la juventud de la época, cosa que ha caracterizado a la banda durante toda su carrera.

Se sucedieron los años con una tónica constante hasta que en 1988, y tras dar un importante giro a su labor compositiva, aparecieron con una obra maestra bajo el brazo. Obviamente la banda apuntaba maneras, pero nadie se esperaba la calidad del disco de marras. La crítica especializada tras escuchar el álbum no tardó en denominarlos como los sucesores de Yes, Genesis o King Crimson, situándolos al lado de los abanderados del Neo-Prog, Marillion, como esperanzas de la escena progresiva, siendo las dos bandas el asidero al que muchos se agarraron hasta que llegó el nuevo florecimiento progresivo a mediados de los años 90.

El éxito de la Operación Mente Criminal abrió muchas puertas a la banda, haciéndoles facturar mucho dinero y teniéndolos de gira durante dos extensos años de la mano de bandas como Def Leppard y Metallica. Acabada la gira nuestros chicos volvieron a reunirse y, debido a que continuaban en estado de gracia, se volvieron a sacar otra obra maestra llamada "Empire", con la que su éxito no hizo más que aumentar, siendo un disco muy innovador y vanguardista y con claro mensaje crítico hacia la corrupta sociedad en la que vivían.

En 1994, tras la vorágine de éxito que acababan de vivir, volvieron con otro muy buen disco llamado "Promise Land", el cual es una amalgama de temas metálicos con temas muy melódicos, siguiendo la línea de "Empire". Con este disco volvieron a tener éxito, pero su reinado estaba llegando al final, ya que sus herederos Dream Theater no paraban de ganar seguidores gracias a discos como el inolvidable "Images & Words".

En 1996 trataron dar un golpe de efecto con un disco doble intentando abarcar varios estilos y enriquecer su propuesta. Sin embargo este disco, “Hear in the now Frontier” fue un completo fiasco, ya que mostró a una banda sin ideas claras y poco inspirada. Esto les puso en una situación delicada que acabó significando la marcha del guitarrista Chris de Garmo, que no estaba de acuerdo con los derroteros compositivos que parecía iba a tomar Queensrÿche. La ausencia de éste último acabó de dinamitar la exitosa carrera de la banda hasta ese momento, entrando en una etapa de pobreza compositiva que tuvo su claro reflejo en la popularidad de la banda, siendo su obra totalmente olvidada, en parte por la baja calidad de sus posteriores composiciones y sobre todo, por el “monopolio” que Dream Theater acabó teniendo en la escena progresiva de los Estados Unidos, llevando incluso a la situación de que Queensrÿche fuesen sparring de los amos de la escena durante la gira de presentación de "Tribe", disco grabado en el año 2003.

A pesar de los reveses sufridos, la banda no se dio por vencida y prepararon un golpe de efecto con el que levantar su carrera: La segunda parte del "Operation Mindrime" (2006). Este nuevo disco, participando con colaboraciones como la de DIO, les volvió a colocar en la picota alcanzando niveles de venta y popularidad cercanos a los del año 1997, cosa que les animó para continuar con la banda y fuerzas renovadas. Montaron una gira en que tocaban los dos Operation en directo, la cual fue muy exitosa, sobre todo en comparación con las anteriores.

Su última referencia es “American Soldier” (2009), disco que tengo pendiente en este momento.

Operation Mindcrime: Amor, drogas y muerte.

A la hora de comenzar el análisis de un disco como éste es imposible que no se nos venga a la cabeza un disco como Tommy de The Who. Operation Mindcrime no llega a ser una ópera rock, pero la estructura del álbum es muy parecida y no podemos obviar que los ingleses han influenciado claramente al grupo de Seattle. 
Nos encontramos ante un álbum conceptual en el que el mensaje cobra una gran importancia, debiendo ser tenido en cuenta al mismo nivel que la faceta musical del disco. De todos modos debo aclarar que la historia no es más que un pretexto para criticar la sociedad de finales de los años 80, el control del pensamiento por parte de los mass-media, la corrupción política y la violencia, todo desde un punto de vista de la juventud de la época, víctima de represión moral, religiosa y política.

El protagonista de la función es Nikki, un adicto a las drogas el cual es manipulado por el Dr.X para que perpetre los asesinatos de determinados sujetos dentro del mundo de la política y la iglesia, con el fin de socavar el orden sociopolítico establecido. Sin embargo, la hermana Mary, una monja ex-prostituta,  se convierte en el contrapunto del malo malísimo de la función, sirviendo de apoyo moral y disuasorio para Nikki, intentando hacer entre los dos frente al Dr. X.

En el área musical hay que destacar que estamos ante un disco de rock progresivo, el cual cumple con las características del género pero sin caer en grandes virtuosismos. Las progresiones compositivas en este caso están mucho más basadas en el Hard-Rock que en el Jazz, simplificando la propuesta, pero no por ello haciéndola carente de riqueza y momentos más que interesantes. La influencia del AOR y el Heavy Metal europeo es más que evidente, lo que nos permite encuadrar al disco claramente en su contexto musical, eso sí, no dejando de ser un disco totalmente revolucionario, al menos desde mi punto de vista.

La estructura del disco viene marcada por la introducción que supone “Anarchy-X” y los interludios “Electric Requiem” y “My Empty Room”, que dan paso al tema final “Eyes of a Stranger”. Entre la introducción y el epílogo, nos encontramos ante una colección de canciones que por sí solas valen más que la discografía de muchas otras bandas, una sucesión de singles potenciales que acabaron significando la valoración de este álbum como obra maestra.
El primer tema propiamente dicho es toda una declaración de intenciones. “Revolution Calling” es un cañonazo hardrockero que viene nos avisa de lo que se nos viene encima. De pronto todo se calma por culpa de una llamada telefónica. Sí, es el Dr.X que va a encargar a Nikki que haga su primera misión, la Operación Mincrime está en marcha, siendo el bajo de Eddie Jackson quien marca el ritmo en este momento y apareciendo Pamela Moore por primera vez en los coros en el papel de Mary.

Tras el tema homónimo, el cual nos presenta todo el tinglado en el que el pobre Nikki está metido, llega quizás el momento más metálico del disco: la dupla formada por “Speak” y “Spreading The Disease”, temas muy rápidos en los que destacan sobremanera la voz de Tate y los riffs de De Garmo, y que contribuyen a mostrar la atmósfera decadente en la que se ve envuelto el pobre Nikki.
Tras la dupla metálica llega un momento de “calma” con el que quizás es el tema que más me gusta del disco, The Mission, tema que se abre con unos latidos y unas campanadas de fondo que dan pie a un asesinato perpetrado por Nikki. Este es un tema formado por medios tiempos y una atmósfera oscura que muestra claramente el porqué he hablado del Scenes from a Memory al introducir el disco.
El apoyo moral de Mary se estaba convirtiendo en todo un peligro para la Operación Mente Criminal. El Dr. X se percata de ello y conmina a Nikki a deshacerse de la monja para satisfacer los deseos del manipulador. Nikki se encamina a matar a la monja cuando se da cuenta de que está enamorada de ella y que no es capaz de hacerlo. La banda sonora de este momento suena fatídica y evocadora. Otro gran momento dentro de esta maldita obra maestra.
Nikki comienza a dar muestras de desacuerdo con los planes del Dr.X aunque éste continúa teniendo un as en la manga, la adicción de Nikki. Un tema que parecería sacado de la discografía de Iron Maiden como “The Neddle Lies” y el estribillo más AOR del disco con “Breaking the Silence” nos adentran en el final de la historia de la mano del amor de Nikki por Mary, que da pie al último interludio y al tema que pone el broche de oro a esta pieza de culto: “Eyes of a Stranger”, en el que Nikki se cuestiona como ha sido capaz de hacer todo lo que ha hecho y se prepara para pasar a una nueva etapa en su vida, su estancia en prisión.
Sinceramente éste es un disco que podría dar para escribir una novela de varios volúmenes si entráramos a describir todos los detalles del mismo, las letras, los recovecos compositivos, los niveles de inspiración de los músicos (que alcanzan cotas pocas veces vistas)… No ha sido un análisis fácil de realizar, pues es difícil decantarse por nos detalles u otros, pero creo que era totalmente necesario, pues estamos ante una obra imperecedera y que ha influenciado a numerosas bandas posteriores.  De todos modos no hay nada mejor como dejar a la múscia que hable. Espero que os haya gustado el álbum.

Debido al éxito del disco se editó una colección de videos que ponían imágenes a todos los temas del disco (los cuales podéis encontrar en youtube, con su estética glam, pelos cardados y esas cosas), y su presencia en listas de ventas fue bastante prolongada, logrando incluso la nominación a un premio Grammy, copados en estos momentos por artistuch@s de la talla de Lady Gaga o similares, lo que son las cosas.

7 comentarios:

nostromo dijo...

Conocí Queensryche con la BSO de la película El ultimo gran heroe, hicieron una canción junto con Michael Kamen que me encantó con una arreglos orquestales impresionantes. Acto seguido me compre el disco que comentas en la entrada de hoy, creo que fue mi primera adquisión de heavy prog. pero entonces no era consciente, más preocupado por otro tipo de música y de otros grupos.
Me compré también el Promised Land que me gustó bastante menos y en ese disco, acabó mi relación con la banda. Ya no he vuelto de coincidir con ellos.

Edén dijo...

A mí me pasó lo mismo. Me dejaron en el cd y no le hice ningún caso, ya que si algo no hablaba de batallas, dragones y elfos no me llamaba la atención por esa época. Sin embargo, pasados los años y madurados los gustos, he acabado por darme cuenta de la magnitud del disco, gustándome cada vez más, el igual que crece el álbum conforme te acercas al final del mismo. Si no te has planteado nunca el paralelismo con el Scenes from a Memory, intenta escuchar primero uno y luego otro, verás como tienen muchas cosas en común :D

ballener0 dijo...

El Operation: Mindcrime es el único que me gusta de Queensrÿche. Les he dado muchas oportunidades, pero para mí su momento de lucidez es esta joya, es una maravilla de comienzo a fin.

Edén dijo...

Ballener0, esperaba que me dieses batalla con mi comparación con el Scenes from a Memory :P

Tiriel dijo...

Puff... este disco lo tengo en la estantería durmiendo el sueño de los justos.

He leído varias veces que se trata de una obra maestra y seminal en el (metal/rock)progresivo, y lo debo haber oído íntegro unas tres veces.

Por lo visto se merece más que otra oportunidad, sería que cuando lo conocí, hace unos 8 años no estaba yo con los oídos dispuestos, algo así como me pasó con Rush y hoy en día que me estoy devorando su discografía reconozco mi error al haberlos menospreciado.

Edén dijo...

Parece que a todos nos ha pasado lo mismo con el disco, jejeje. Desempólvalo amigo, verás como ahora pasado el tiempo lo ves con otros ojos. Ayuda mucho tb el entender el concepto del disco, las letras, las referencias musicales dentro del género... ya te digo, creo que ahora todos tenemos muchas más herramientas para apreciarlo que 10 años atrás :)

Metropolis VI dijo...

lo compre a los pocos meses de su salida a finales de los 80 ,es una de las hobras maestras del rock, en mi modesta opinion mucho mas que otras mas laureadas

gran post sobre un gran grupo

saludos